January 31st, 2006
tiempo
con la velocidad de la corriente de un río me aprisiona al asiento frente a mi escritorio…
la pereza puede entumecer (y entorpecer) mis piernas, pero mis dedos galopan sobre el teclado cuando el horrible naranja de la pantalla anuncia un mensajito instantaneo…
se arrastra por mis extremidades y busca un rincón tibio en mi pecho para acurrucarse y encerrarse en silencio, y yo la bendigo… bendita necesidad de estar solo.
